Mantenimiento preventivo | Actúa antes de que sea tarde

Los problemas nunca vienen solos. ¿No os ha ocurrido nunca que se produce cualquier avería en el peor momento? Para evitar eso no hay nada mejor que un buen mantenimiento preventivo.

En el refranero encontramos grandes perlas de sabiduría. En el ámbito del mantenimiento el “más vale prevenir que curar” se cumple al cien por cien. Las instalaciones deben estar siempre a punto para evitar cualquier tipo de imprevisto que pueda importunarnos.

Prevenir no es lo mismo que corregir, vamos a intentar explicar ambos conceptos.

¿En qué consiste el mantenimiento preventivo?

Si hablamos de mantenimiento preventivo de edificios el concepto se basa en la realización de pruebas y revisiones programadas del edificio. También se incluirán los sistemas o instalaciones que lo componen.

De esta manera se puede prever el deterioro de todos sus componentes y garantizar su funcionamiento. Se puede decir que el mantenimiento preventivo tiene como objetivo principal el alargar la vida útil de los elementos que forman las viviendas, edificios o comunidades a través de revisiones periódicas.

De esta manera garantizaremos la salubridad, seguridad y funcionalidad de los espacios.

Mantenimiento correctivo

Desafortunadamente, aunque se tenga contratado un buen mantenimiento preventivo se producen averías o imprevistos. De este tipo de problemas se encarga el mantenimiento correctivo.

De esta manera este tipo de mantenimiento se encarga de encontrar la raíz del problema y arreglarlo. Se puede decir que llega donde el mantenimiento preventivo no puede.

El mantenimiento correctivo debe realizarse con personal especializado en diferentes áreas de acción y requiere piezas de repuesto.

mantenimiento preventivo de comunidades

Objetivos de un servicio de mantenimiento

El servicio de mantenimiento debe tener unos objetivos claros entre los que destacan:

  • Conseguir una instalación bien atendida. El objetivo es que la instalación pueda dar el servicio para el que se la requiere corrigiendo los problemas del uso diario en las revisiones programadas.
  • Supervisar el funcionamiento de los diferentes elementos que forman el espacio para el que se contrate el mantenimiento.
  • Garantizar la seguridad. Si tomamos el ejemplo del mantenimiento de edificios, el hecho de que las barandillas y demás elementos de seguridad están en buen estado es un aspecto crítico.

Puntos a tener en cuenta al contratar un mantenimiento preventivo

El firmar un contrato de mantenimiento preventivo o correctivo conlleva varios aspectos a tener en cuenta.

La empresa a contratar debe presentar una oferta detallada. En esa oferta tienen que aparecer desglosados los servicios a prestar. Los servicios deben cubrir los mínimos de la normativa vigente.

Otro aspecto a reflejar es la periodicidad con la que un técnico vendrá a realizar las inspecciones.

Pedir referencias o investigar los certificados de las empresas a contratar es una práctica que nos dará cierta seguridad y tranquilidad.

El titular de la instalación es el responsable

Cabe recordar que la persona titular de la instalación es la que debe hacerse responsable de sus cuidados y buen funcionamiento. Por ejemplo, si hay una reclamación legal por un mal mantenimiento de una instalación en un edificio, la comunidad de vecinos será la responsable.

Por esta razón debes poner el mantenimiento en manos de profesionales que tengan altos estándares de calidad. No te la juegues y contrata a expertos.

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